Bonhort

Soy José Joares Roig, promotor de Bonhort. Soy ingeniero agrícola y siempre he tenido vocación por la producción y venta de productos ecológicos, lo que me ha llevado a tener más de una experiencia en este ámbito. Entre ellas, cultivar mi propia producción de sandias ecológicas, conocer y trabajar con fertilizantes ecológicos y realizar numerosas visitas a agricultores pioneros en este campo que han conseguido llevar a cabo bonitos proyectos de una forma profesional. 

 ¿QUÉ PROYECTO DESARROLLAMOS EN EL COL·LAB? 

En el sector agrícola, producción, distribución y venta van muy ligados.  

 En primer lugar, queremos incidir en la producción, asociándonos a agricultores que ya conocemos y que han conseguido tener una excelencia en sus productos, pero también queremos estar conectados con los consumidores, para que nos ayuden a diseñar los productos.  

 Nuestra iniciativa emprendedora pretende crear una cadena de tiendas físicas que estén agrupadas en una plataforma de ecommerce para poder distribuir productos ecológicos y naturales de proximidad, disminuyendo la huella de carbono vinculada con el transporte y divulgando los beneficios nutricionales y para la salud de este tipo de productos. 

 ¿CUÁL ES EL OBJETIVO SOCIAL O MEDIOAMBIENTAL QUE QUEREMOS CUMPLIR? 

El acceso a productos ecológicos y naturales de calidad continúa siendo un problema hoy en día. Actualmente, hay varias opciones de compra, entre ellas, la venta online. No obstante, en este tipo de distribución, en muchas ocasiones los productos dejan de ser de proximidad y no se crea un impacto positivo de regeneración en las y los agricultores de comunidades concretas.  

Nuestro modelo mixto, de tienda física más ecommerce, permite un mayor consumo de productos locales y de proximidad, una divulgación de los productos ecológicos más directa y un comercio más justo para las personas agricultoras. 

Además, la venta para consumo de productos ecológicos o naturales sin pesticidas ya reduce, por sí misma, la contaminación y degradación del planeta, ya que la agricultura convencional es una de las actividades más contaminantes.